Cuando una vivienda se alquila, es habitual pensar que el Seguro de Hogar del propietario protege cualquier incidente que pueda producirse en el inmueble. Sin embargo, una reciente sentencia del Tribunal Supremo ha dejado claro que esto no siempre es así.
El Alto Tribunal ha confirmado que el seguro contratado por el propietario no tiene por qué cubrir los daños ocasionados por el inquilino a terceros si este no figura como asegurado en la póliza o si el contrato no contempla expresamente esa cobertura.
Se trata de una resolución que afecta directamente tanto a propietarios como a inquilinos y que pone de manifiesto la importancia de revisar las coberturas antes de que ocurra un siniestro.
En este artículo explicamos qué ha ocurrido, qué dice exactamente el Tribunal Supremo y qué seguros conviene contratar para evitar problemas.
¿Qué ocurrió en el caso analizado por el Tribunal Supremo?
El origen del procedimiento fue un incendio declarado en una vivienda alquilada que causó importantes daños en viviendas vecinas.
Tras el siniestro, se reclamó a la aseguradora del propietario el pago de las indemnizaciones correspondientes.
Sin embargo, el Tribunal Supremo, en su Sentencia 2168/2026, de 7 de mayo, concluyó que la compañía aseguradora no estaba obligada a responder porque la póliza únicamente cubría la responsabilidad civil del propietario de la vivienda.
En el momento del incendio quien ocupaba y controlaba el inmueble era el inquilino, y éste no figuraba como asegurado.
Al no existir responsabilidad del propietario ni cobertura expresa para el arrendatario, la aseguradora no debía asumir el pago de los daños ocasionados a terceros.
¿Por qué el seguro del propietario no cubría al inquilino?
La sentencia recuerda un aspecto esencial de los Seguros de Responsabilidad Civil que muchas personas desconocen.
Este tipo de pólizas no aseguran una vivienda, sino la responsabilidad de las personas que aparecen como aseguradas.
Es decir, el seguro responde cuando la persona asegurada tiene la obligación legal de indemnizar a un tercero.
En este caso:
- La propietaria era la tomadora y asegurada.
- El inquilino no figuraba como asegurado.
- No existía ninguna cláusula que ampliara esa cobertura.
Por tanto, aunque el incendio se produjo en una vivienda asegurada, la responsabilidad que originó el siniestro no estaba cubierta por esa póliza.
Solicita presupuesto personalizado
Seguro de Hogar, ¿qué diferencia hay entre tomador, asegurado y vivienda asegurada?
Este caso demuestra la importancia de entender algunos conceptos básicos.
Tomador del seguro
Es la persona que contrata la póliza y asume el pago de la prima.
Asegurado
Es quien queda protegido por las coberturas contratadas.
Vivienda asegurada
Es el inmueble sobre el que recaen determinadas garantías, como daños materiales, continente o contenido.
Aunque estos conceptos suelen coincidir cuando hablamos de una vivienda habitual, en un inmueble alquilado pueden corresponder a personas distintas.
¿Qué seguro debería tener el propietario?
El propietario continúa teniendo importantes responsabilidades, aunque no viva en la vivienda.
Su Seguro de Hogar puede protegerle frente a situaciones como:
- Daños en el continente (estructura de la vivienda).
- Incendios, explosiones o fenómenos atmosféricos.
- Determinadas responsabilidades civiles derivadas de su condición de propietario.
Además, muchos propietarios complementan esta protección con un Seguro de Impago de Alquiler, que ofrece garantías específicas relacionadas con el arrendamiento.
Entre otras coberturas puede incluir:
- Impago de rentas.
- Defensa jurídica.
- Reclamaciones derivadas del contrato de alquiler.
- Actos vandálicos ocasionados por el inquilino.
- Pérdida de alquileres por incendio, rayo o explosión cuando la vivienda resulta inhabitable.
¿Y qué seguro debería contratar el inquilino?
Aunque no sea obligatorio por ley, es muy recomendable que los inquilinos contraten un Seguro de Hogar.
Estas pólizas suelen permitir asegurar únicamente el contenido de la vivienda (muebles, electrodomésticos, ropa u objetos personales), mientras que el propietario mantiene asegurado el continente.
Además, incluyen una cobertura especialmente importante:
Responsabilidad civil
Es la garantía que puede responder si el inquilino ocasiona daños a terceros de forma accidental.
Por ejemplo:
- Un incendio provocado por un electrodoméstico.
- Daños ocasionados por una mascota.
- Accidentes domésticos que afecten a otras viviendas.
Precisamente esta cobertura es la que ha centrado la reciente sentencia del Tribunal Supremo.
Errores habituales al alquilar una vivienda
Algunas ideas equivocadas siguen siendo muy frecuentes:
«El seguro del propietario cubre todo.»
No necesariamente.
«Si la vivienda está asegurada, cualquier persona que viva en ella también lo está.»
No. Depende de quién figure como asegurado y de lo que indique la póliza.
«Como inquilino no necesito seguro.»
Aunque no sea obligatorio, puede evitar reclamaciones económicas muy importantes.
Preguntas frecuentes
¿El propietario está obligado a contratar un Seguro de Hogar?
No con carácter general, salvo que exista una hipoteca que exija determinadas coberturas, como la de incendio.
No obstante, resulta muy recomendable para proteger la vivienda y su responsabilidad como propietario.
¿Es obligatorio que el inquilino tenga Seguro de Hogar?
No existe una obligación legal.
Sin embargo, disponer de un seguro con cobertura de Responsabilidad Civil puede resultar fundamental para proteger su patrimonio.
¿El Seguro de Impago de Alquiler sustituye al Seguro de Hogar?
No. Son seguros diferentes y complementarios.
El Seguro de Impago protege frente al incumplimiento del contrato de alquiler y ofrece determinadas garantías jurídicas, mientras que el Seguro de Hogar protege el inmueble y determinadas responsabilidades.
¿Puede una póliza cubrir también al inquilino?
Sí, pero únicamente cuando así se establece de forma expresa en las condiciones del contrato. Por ello es fundamental revisar la póliza antes de firmarla.
Si quieres contactar con nosotros, puedes hacerlo por correo electrónico (hola@nb21.es), llamando por teléfono al 900 370 550 o visitando Tu Punto NB21.



